El arte de decir que no puedes asistir a una boda

Asistir a una boda es un rollo. Muchas veces lo hacemos por compromiso, casi a rastras, pero no por convicción o por lo menos tan solo algunas veces lo hacemos porque nos sale de adentro ir a la boda de aquel amigo pero muchas veces casi sin darnos cuenta caemos en el abismo de no saber qué decir o no tener el suficiente valor para cortar en seco y por lo sano diciendo que las bodas te importan poco.

boda

Que lo sientes mucho, que gracias pero que no cuenten para ese día contigo porque da la casualidad que justo es el día que llega tu madre de viaje, sí, es demasiada coincidencia, pero la persona que se va a casar a menos que te quiera tocar las narices entenderá el mensaje y te dirá que no pasa. Puedes acudir a mil estrategias para no ir a una boda, de lo que se trata es de que te suenen las palabras convincentes porque de lo contrario quedarás mal y si es una persona que por casualidad frecuentas con mayor razón aun.

Pero estos pesados que invitan a sus bodas existen y puede que nunca te llamen, nunca te inviten y un día te suene el teléfono, claro si la persona ha sido cercana a ti y te llama cuesta decir que no, pero debes estar preparado para cualquier llamada, sobre todo de aquellas que son inesperadas, puedes argumentar que tienes un exceso de trabajo y que estás que no paras desde hace días y seguirás así por el resto del mes, a continuación habla en tiempo pasado, es decir comenta que te habría gustado ir, habrías querido ir, luego en tiempo futuro, que sentirás no estar ahí en ese momento tan especial, la cuestión es que tu excusa suene convincente, puedes incluso introducir cuestiones demasiado verosímiles como pueden ser hospitales o ya por último accidentes de coche, miente si te pillan por sorpresa y si conoces más o menos a la persona y sabes que es demasiado cansino, engáñale, dile como si se lo estuvieras contando a tu padre que te caíste de la moto y que te está costando incluso sujetar el teléfono con la mano, asegúrale que lo lamentas muchísimo el no poder ir pero que te cuente qué tal todo y cuáles serán los planes, lógicamente los planes no te interesan pero lo haces para quitártelo de encima deseando que tu negativa no haya tenido importancia para esa persona.

Quizá le sorprenda escuchar que rápido sacas un tema que no le da pie ni siquiera a respiro o a buscarte una alternativa para que puedas asistir. Y es que en efecto cuidas a tu hijo todos los días y coincide que justamente esa vez estarás solo sin tu mujer, lamenta el incordio que te supone y déjalo hablar, déjalo que se lamente luego te lamentas tú, que parezca que te duele demasiado pero sin pasarse, sin exagerar, bueno ya más o menos entiendes lo que quiero decir.

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